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Rainer Küschall creció como cualquier niño normal en Suiza. En julio de 1963, a la edad de 16 años, un accidente en una piscina le provocó graves lesiones que le dejaron parapléjico. Por aquel entonces no existía ninguna posibilidad de tratamiento para lesiones de ese tipo. En un primer momento, la falta de alternativas le dejó postrado en la cama de un convento, pero transcurridos dos años fue trasladado al Hospital Stoke Mandeville en Inglaterra. El afamado neurólogo Ludwig Guttmann estaba convencido de que había pocas posibilidades de que su estado mejorara.

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Rainer, ahora intentaremos ponerte recto en una silla de ruedas, pero tú nunca podrás mover una silla de ruedas solo.

Ludwig Guttmann

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Ya en Inglaterra, Rainer se sometió a una compleja rehabilitación durante tres meses. Gracias a la fisioterapeuta Maggy aprendió a moverse en silla de ruedas. Esto le abrió las puertas a un mundo de nuevas posibilidades que hasta entonces parecían imposibles. Fue el comienzo de la vida de Rainer Küschall como le conocemos hoy en día.
Para Rainer, Maggy había sido siempre una persona muy importante. Ella le mostró la vida y le enseñó a vivirla a su manera. Un viernes por la noche, por ejemplo, le “secuestró” para sacarle del hospital y llevarle a un pub local de Stoke Mandeville llamado “The Bell”. Era la primera vez desde hacía dos años que Rainer salía por la noche y tenía la oportunidad de contemplar las estrellas del cielo. Bebieron juntos una cerveza dulce y fue la primera vez que se sintió vivo de nuevo. Más adelante, tanto para él como para el resto de los pacientes este pequeño gesto de independencia suponía toda una aventura; escaparse del hospital e ir a “The Bell”, siempre teniendo cuidado de los fisioterapeutas. Fue la primera “victoria” de Rainer Küschall.

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¿Qué es la personalidad? ¿Qué es la vida? Solo el espíritu, la cabeza. Todo lo demás no tiene importancia.

Rainer Küschall

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Durante el tiempo que pasó en Stoke Mandeville tuvo la oportunidad de practicar distintas disciplinas deportivas, entre ellas el ping-pong. Finalmente en 1968 Rainer participó por primera vez en un campeonato mundial en Tel Aviv haciéndose con la medalla de bronce. Los años siguientes dejaron patente que el hecho de ganar se convertiría en un elemento fundamental en la vida de Rainer Küschall. En 1972, este tetrapléjico suizo se hizo con dos medallas de oro, los éxitos se acumulaban: una medalla tras otra, no había quien le parara. La experiencia trajo consigo otros deseos de mayor envergadura. Uno de ellos era correr en silla de ruedas, la disciplina reina para los parapléjicos. En 1982 debutó en un campeonato mundial, y precisamente “en casa”, en Stoke Mandeville. Hasta finales de 1992 consiguió hacerse con un total de 45 medallas entre Paraolimpiadas y Campeonatos del Mundo de Atletismo IPC. Unos extraordinarios resultados que hoy en día siguen sorprendiendo.

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Cualquier persona tiene un potencial extremo, solo hay que saber aprovecharlo.

Rainer Küschall

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Gracias a su exitosa carrera deportiva, los medios se hicieron eco de Rainer Küschall en multitud de ocasiones, celebrando con él sus triunfos. Para una persona en concreto esto no pasó desapercibido. Su primer y último jefe descubrió al corredor suizo en silla de ruedas a través de los medios y le ofreció un trabajo de oficina, que Rainer aceptó agradecido. Sin embargo, como tetrapléjico rápidamente se dio cuenta de que este trabajo no era para él. Con capacidades limitadas en sus manos y un lugar de trabajo poco accesible pronto esta etapa quedó en el olvido.

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Rainer siempre quiso ser un parapléjico: más ágil, más rápido, más músculos, más energía. Pero no era posible. Lo que más admiraba de los parapléjicos era su agilidad. Sin embargo, un hombre como él nunca se da por vencido. Rainer Küschall quería ser tan independiente como un parapléjico. Esta determinación supuso el comienzo de un nuevo capítulo en su vida, que más adelante se convertiría en el más importante. Si no podía cambiarse a sí mismo, entonces tenía que cambiar su silla de ruedas pesada y poco manejable. Rainer pidió a su novia por aquel entonces que pusiera una antigua silla de ruedas sobre la mesa de la cocina. Las siguientes tres semanas las pasó estudiando la silla y reflexionando sobre su estructura, equilibrio y ergonomía.

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Rainer comenzó por eliminar y modificar algunas piezas del chasis, lo que estuvo haciendo hasta altas horas de la noche con la ayuda de un mecánico. Esas nuevas sillas de ruedas modificadas que ahora se podían ajustar al usuario se hicieron muy populares entre el círculo de amistades de Rainer. Finalmente, un amigo de le entregó 1 000 CHF para que le construyera una silla de ruedas completamente nueva. Fue el capital iniciar de la que hoy en día es su empresa. Con este dinero adquiría piezas de repuesto de un fabricante inglés, hasta que en 1979 le informaron de que: “Lamentablemente no podemos seguir suministrándole, ya que se está convirtiendo poco a poco en nuestro competidor”. La primera silla de ruedas de producción en serie fue la “Slalom”, un modelo del cual se fabricaron 27 unidades en el salón de la casa de Rainer Küschall, desde donde también se enviaron a distintos países.

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1985: un año importante para la empresa de Küschall y para miles de personas en todo el mundo.
Impulsado por la idea de que lo más importante eran las personas y no la silla de ruedas, Rainer Küschall despojó la silla de todo lo innecesario y desarrolló todas las piezas de forma tan simple como le fue posible. Había nacido la “küschall Competition”. El escaso volumen total y las nuevas posibilidades de ajuste ampliaban enormemente el radio de acción de una silla de ruedas, así como la movilidad del usuario. Por su diseño novedoso y estético Rainer Küschall fue galardonado por el Museo de Arte Moderno con el prestigioso premio “Design Award”. Desde ese momento, la silla de ruedas se encuentra expuesta en este museo de Nueva York. A día de hoy, distintos fabricantes siguen utilizando la creación del Küschall, el “minimal frame design”, en la mayoría de las estructuras de sillas de ruedas, mejorando así la vida de miles de discapacitados en todo el mundo.

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La silla de ruedas Competition fue el modelo del futuro. Muchas empresas de todo el mundo trabajan hoy en día con esta estructura.

Rainer Küschall

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Un año después surge la siguiente innovación: Rainer Küschall diseña una silla de ruedas plegable con un mecanismo de plegado horizontal que sigue siendo único a día de hoy. Para el propio tetrapléjico suizo esto supuso una gran victoria personal, ya que por primera vez podía transportar la silla de ruedas plegada en el asiento del copiloto y ya no tenía que depender de la ayuda de nadie. Nada se interponía ya entre él y sus ganas de conquistar el mundo, por lo que Rainer Küschall comenzó a viajar por todo el planeta, una afición que sigue manteniendo viva hoy en día.

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En 2002 Rainer Küschall vio como se hacía realidad otro de sus sueños: en un salón del automóvil descubrió el AC Cobra 427, cuyo diseño y forma le gustaron tanto que decidió comprarlo. En el momento de la entrega del automóvil, el vendedor le pasó un folleto con datos de carreras y le dijo “por cierto, con este coche también puedes competir en carreras”. Acto seguido Rainer Küschall se sacó el carnet y se convirtió en el primer tetrapléjico suizo en participar en carreras de coches con un carnet internacional. Hockenheim, Monza, Dijon… ningún circuito era demasiado para este entusiasta piloto que desde ese momento participó con distintos automóviles en carreras por toda Europa logrando subir al podio en no pocas ocasiones.

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No puedo extender la mantequilla en el pan. Pero puedo participar en carreras de coches.

Rainer Küschall

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Rainer Küschall sigue trabajando en la empresa y sigue siendo el responsable del desarrollo de las sillas de ruedas. Los cuatro valores de Küschall siguen estando totalmente arraigados en la empresa y siempre se actúa siguiendo estos principios: Prestaciones y movilidad, ligereza y manejabilidad, precisión suiza y calidad, así como diseño atractivo.

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¡No hay que dejar de soñar nunca!

Rainer Küschall

  • Récord mundial

    200 m, 400 m, 800 m y en la maratón

  • 21 medallas en las Olimpiadas Paralímpicas

    5 medallas de oro, 10 medallas de plata, 6 medallas de bronce

  • Cinco veces campeón del mundo

    1982, 1983, 3×1985

  • 24 años practicando deporte en silla de ruedas

    1968 – 1992

  • 1986 Distinción otorgada por el Museo de Arte Moderno

    THE COMPETITION WHEELCHAIR WAS THE FIRST MEDICAL DEVICE ADDED TO THE COLLECTION AT THE MOMA